Cada biografía es una autobiografía
En este libro de la autoría de la maestra Alejandra Carolina Díaz Gutiérrez, se hace honor a esa frase. Una biografía que se nutre de la propia voz de la figura reseñada.
Visibilizar es un acto de justicia
Rescatar la memoria, reivindicar. Cuando un sistema patriarcal hizo todo lo posible por silenciarla. Por eliminarla de la vida publica. Cómo a millones de mujeres que fueron condenadas al ostracismo.
Este libro no se trata de una biografía lineal, sino que El estilo de Alejandra es profuso en referencias periféricas. Viene y va, como cualquier conversación en las tertulias.
Confieso que tanta digresión me mareaba. Saltando de Bordieau a Voltaire, a propósito del discurso que ella amalgama. Pero ya cuando uno se acostumbra a este torbellino de información adicional, se aprende de muchas cosas. Los abusos de los Villistas y los Cristeros contra las mujeres, como extensión de las conquistas territoriales. Y hasta la vida nocturna de las cantinas, que ha quedado fuera del discurso histórico, la hipocresía de la moral burguesa, y los conquistadores españoles de hígado torrencial.
Ale Díaz siempre ha tenido interés por documentar temas que tengan que ver con el periodismo. Fui lector asiduo de su tesis de maestría en la que relata la historia de un arrebato juvenil lleno de atrevimiento y utopías llamado El demócrata imagínense ustedes un periódico magonista con pretensiones de tener un tiraje a nivel nacional pero que se hacía en un pequeño pueblo que no tenía ni siquiera conexión con las principales carreteras me refiero a Tepatitlán
Es decir. Ale tiene interés por temas no solo periodísticos sino también de personalidades arrojadas. Y en ese arrojo, no hay mayor que la de Lola Vidrio. Atreviéndose. Mujer, de izquierda, comunista y periodista. Porque el buen periodismo se hace desde la izquierda
Imagínense ustedes. En una época en la que el machismo, mal contra el cual todavía batallamos, era aún más voraz. Se enfrentó a un mundo heteronormado para ir a la conquista de espacios inmaculado desde la óptica patriarcal.
Impulsora del voto femenino, Premio de Literatura, poetisa, comunista, periodista. Todo eso. Imagínense enfrentar tantos prejuicios.
Lola Vidrio se tuvo que marginar por la persecución de la guerra sucia al afiliarse al PCM. Luego al PST y luego al PRD que era la transición natural. Y también el sistema heteronormado y patriarcal la desplazó.
Alejandra ha sido incansable en la búsqueda de datos de Lola Vidrio.
Y el acercamiento fundamental que realiza Alejandra Díaz a la biografía intelectual de Lola Vidrio, es como lo dice el título del libro, analizando sus publicaciones en Prisma., una columna a la cual dedicó varios años su publicación en el Occidental, previo a su involucramiento en partidos de izquierda.
Una constante en las publicaciones de Vidrio era el tema de las mujeres y la reivindicación de lo femenino. Por ejemplo, un reportaje de 1942 llamado: Las Mujeres que Manejan». Para que nos demos una idea del contexto
Aquí tenemos un ejemplo de otra aguda y combativa periodista, que rompió barreras al convertirse en la primera mujer que dirigió la sección local y la sección política de El Informador. Me refiero a Laura Castro Golarte.
También se revisa su obra literaria. Ella comenzó a ser formada en clases particulares como Agustín Basave. Leyendo además a autoras vanguardistas, no solo a Sor Juana sino otras que ya se asumían feministas en esa época.
Y tanto era el machismo que cuando ella gana un concurso literario, los jueces pensaban, como era un texto anónimo, que la ganadora era un niño. No podían creer que una niña escribiera con esa gracia.
En su ejercicio literario, Vidrio se ocupó de representar mujeres sumamente inteligentes, intuitivas y valientes, sujetos que desafiaban las normas establecidas y que buscaban liberarse de la culpa que podrían sentir por el señalamiento público de sus acciones, aunque estas no fueran consideradas malas para ellas mismas, algo que la lleva poco a poco a denunciar la hipocresía del medio en el cual estaba inserta, pero también reformuló el tópico del amor romántico y de la seducción, el cual era representado de manera idealizada por los autores varones.
Me quedé pasmado, con la forma tan despectiva con la cual los escritores consagrados criticaban a las mujeres. No solo porque se atrevían a salirse del canon literario de la época. Se nota a legua que les irritaba que las mujeres ejercieran su libertad. Su derecho a escribir. Su derecho a desarrollarse en lo personal como les plasca.Y hasta la fecha sigue siendo una afrenta para los hombres. Familiares, amigos o profesionales, que una mujer quiera dedicarse a lo que ama
Carballo alguna vez escribió: Por esos años comenzamos a padecer en México una epidemia de poetisas que referían sus cuitas amorosas y existenciales con absoluto desaliño y absoluta falta de originalidad ya que taconeaban caminos descubiertos por poetisas sudamericanas en los años veinte y treinta sin agregar nada significativo
Y otra frase:
Se dedicó a la literatura del mismo modo como pudo aplicar sus capacidades a la costura o a la repostería”.
De esa forma se referían los críticos literarios o granes escritores, a las mujeres que incursionaban en la poesía, la literatura o el periodismo.
Antes, Salvador Novo se había burlado de Lola Vidrio y las escritoras «de provincia», a quienes calificó de «particularistas e ingenuos»
A Vidrio y su colectivo de escritoras, Novo les escribió este soneto terrible y lamentable:
“Plegad vuestra Bandera provinciana, / imprimidla en papel de clase fina, / que pueda aprovecharse en la letrina / en premio a vuestra musa soberana. /
Sobre la faceta periodística de Lola Vidrio sus trayectorias de vida son testimonios de su capacidad creativa como mujer, de la lucha por el reconocimiento público, de la huella de la Revolución mexicana, de la incursión de las mujeres de clase media en el campo laboral, de las tensiones políticas e ideológicas durante el siglo XX, así como las implicaciones de la disidencia política en el contexto de la Guerra Fría y de la guerra sucia. Las biografías apuntan a reivindicar a las mujeres olvidadas de la historia con tal de conocerlas como sujetos históricos y así transformar la escritura de la historia en general.
Por cierto. Ella se quejaba del cantinflamiento de textos diversos y la vulgaridad de la música. Que diría ahora.
En cuanto al análisis político, otra gran virtud admirable, es que fue coherente con su ideología, una vez que comenzó a ser tan crítica del sistema político mexicano.
oda persona que ejerce el análisis político tiene una evolución natural. Comienzas quizá con cierta postura y se transforma. Algunos comienzan radicales o en las izquierdas e involucionan. Podemos dar varios ejemplos. Cómo un Ciro por ejemplo. Otros al revés, comienzan a adquirir mayor dimensión social y visión progresista.
Mucho tiene que ver por supuesto el medio de comunicación donde se desempeñan. Si son corporativos u hegemónicos es más difícil tener posturas progresistas. Cuando son independientes se puede ser más crítico, más agudo. Pocos logran ambas cosas en contextos adversos.
Ella evolucionó, por supuesto. Cada vez más critica, aunque desgraciadamente eso le fue cerrando puertas de medios hegemónicos o tradicionales y tuvo que seguir ejerciendo si derecho a la crítica ni más ni menos que en medios independientes, pequeñas revistas o periódicos de lucha social. En el libro se refleja este proceso de toma de conciencia social, cuando el supuesto legado de la Revolución Mexicana comenzaba su crisis y había que buscar «nuevas utopías».
Todo eso en tiempos de esta dictadura intelectual de los varones.
Que por cierto, hasta la fecha, la gran mayoría de las columnas están acaparadas por varones y las elites.
La brecha desgraciadamente sigue. Si hoy es difícil que la mujer acceda al análisis político, imagínese hace cien años, 80 años. En el Observatorio POLITICO electoral hicieron un estudio de la prensa de jalisco respecto a la participación de las mujeres en los espacios de opinión y análisis político.
Se analizaron 3 mil 396 columnas, entre las cuales, en 449 apenas el 13 por ciento escribieron mujeres y el resto, 2 mil 947 (87 por ciento), fueron varones. Eso en Jalisco, ahora imagínese a nivel nacional!!! Basta voltear a ver las páginas editoriales, las mesas políticas en radio televisión o hasta el discurso en Twitter. Dónde por cierto a las mujeres opinan algo, son tachadas de mil cosas, cuestionadas incluso en temas íntimos. Algo que no se hace con los hombres. Esa red social, es sin duda un entorno lleno de violencia.
Lola Vidrio es una sobreviviente. Imagínense ustedes desde el hecho de sobrevivir a la revolución donde violaban tantas niñas y mujeres eran asesinadas como objeto sexual y luego atreverse a escribir que era una afrenta para el mundo de los críticos literarios ejercer el periodismo de opinión en un espacio que hasta hoy es acaparado por las plumas masculinas Casi casi sacralizado y luego en la lucha social ni más ni menos que desde el comunismo tan satanizado en esas épocas.
Todo eso le valió desde una súper estructura qué legitimaba el machismo ser no solo ignorada sino hasta vilipendiada ya que un gran ejemplo es que mientras autores como Agustín Yáñez o Juan Rulfo fueron aclamados por describir el mundo interior de sus personajes a Lola vidrio la ignoraron a pesar de que ella ejercía con maestría ese recurso reproducir El pensamiento de sus personajes principalmente mujeres pero incluso hasta de animales lo cual era totalmente innovador. Es por eso que críticos literarios como Carballo en lugar de ocuparse de analizar su obra en sus críticas literarias criticaban que había «vivido en el destrampe» o que se detenían en criticar aspectos de su vida privada. Lo cual evidentemente no era el mismo rasero que utilizaban con los autores hombres.
Con este libro comprendí que la importancia de mujeres como Lola vidrio no solo se deben como otras biografías de los mal llamados próceres a sus logros o a sus blasones sino a entender ese contexto hostil contra las mujeres y como un personaje finalmente es una maravillosa travesía de Cómo una mujer desde la marginalidad logra entrar en las hendiduras de un rígido sistema monolítico patriarcal clasista y ultraconservador.
Porque el esfuerzo la valentía y la visión de mujeres como Lola vidrio permiten que de forma revolucionaria al insertarse en esta hendiduras vayan poniendo esas necesarias bombas para dinamitar a mediano plazo esos techos de cristal
Es por eso que es muy importante este ejercicio que se hace de las biografías no de quienes injustamente hoy bautizan avenidas sino de mujeres que han ido construyendo lo que luego las sociedades logran transformar con la toma de conciencia a partir del legítimo deseo de transformar una realidad que oprime.
Felicidades Ale. Y les invito a todas, todos y todes, a la lectura de este maravilloso texto. Espero lo disfruten tanto como yo.



